martes, 27 de noviembre de 2018

Hay demonios que nunca mueren: Cadáver (The Possession of Hannah Grace)

Un exorcismo chocante se sale de control y causa la muerte de una adolescente. Unos meses después, la ex-policía Megan Reed (Shay Mitchell) intenta recuperar su propia vida después de haber sido incapaz de impedir el asesinato de su compañero y de haberse vuelto alcohólica y drogadicta a causa del dolor. Mientras trabaja en el turno nocturno de la morgue del hospital Boston, en el cual ha logrado mantenerse sobria, Megan descubre una paz inusual en la soledad extrema de las instalaciones cavernosas.

Sin embargo, una noche, después de recibir un cuerpo horriblemente desfigurado, su vida cambia. Sola y encerrada en los corredores del sótano de la morgue en compañía de ese cadáver, Megan experimenta visiones espeluznantes. Mientras pone en entredicho su propia cordura, teme que el cadáver esté posesionado por una fuerza demoníaca despiadada y que pueda resucitar... para matar.